MLP de septiembre: Boric encabeza las menciones de liderazgo positivo

El Monitor de Liderazgos Políticos de Datavoz muestra que el expresidente lidera las menciones positivas de septiembre, mientras José Antonio Kast concentra el mayor rechazo. Tomás Vodanovic obtiene la mejor evaluación neta y el bajo posicionamiento del comité político deja al mandatario como principal receptor del desgaste del Gobierno.

El expresidente Gabriel Boric encabezó las menciones espontáneas de liderazgo político positivo en septiembre, con un 16,7%, y desplazó al segundo lugar al Presidente José Antonio Kast, quien obtuvo un 15,1%. En el otro extremo de la medición, Kast concentró un 42% de las menciones negativas, casi ocho puntos más que en agosto, y amplió su distancia sobre el resto de las figuras políticas. Su evaluación neta, calculada a partir de la diferencia entre menciones positivas y negativas, cayó a -26,9 puntos.

Así lo revela la nueva medición del Monitor de Liderazgos Políticos de Datavoz, estudio que pregunta de manera abierta y sin presentar una lista previa qué personajes públicos han mostrado liderazgo político positivo o negativo durante el último mes.

“En septiembre vemos dos trayectorias que avanzan en sentidos opuestos. Kast aún conserva atributos que fueron centrales en su ascenso, como la capacidad de gestión y de impulsar cambios, la firmeza y las propuestas concretas, pero esas fortalezas pierden peso frente a percepciones negativas asociadas a la mentira, la falsedad y la falta de liderazgo. Frente a ese deterioro, Boric surge como el ave Fénix: reaparece desde una posición que parecía debilitada, recupera centralidad política y vuelve al primer lugar de las menciones positivas. Es una señal de la rapidez con que el capital político puede erosionarse desde el poder y reconstruirse desde la oposición”, explica Paulina Valenzuela, socia fundadora de Datavoz.

El contraste entre ambos liderazgos se observa también en las razones entregadas espontáneamente por las personas consultadas. Entre quienes mencionan positivamente a Boric, los principales atributos son honestidad y transparencia, con un 17%, y empatía y cercanía, también con un 17%. Le siguen su capacidad de comunicación, la coherencia y la realización de cambios.

En el caso de Kast, las menciones negativas están asociadas principalmente a “mentira y falsedad”, con un 21%, y “falta de liderazgo”, con un 14%. También aparecen el desconocimiento, la falta de acción y resolución, la incompetencia, el fracaso y la desconexión con la realidad. El Presidente conserva, al mismo tiempo, una base que valora su gestión y capacidad para realizar cambios, su firmeza, sus propuestas concretas y su promesa de orden.

El trabajo de campo, realizado entre el 16 y el 28 de septiembre, coincidió con un período complejo para La Moneda. Durante esos días, el Gobierno sufrió la derrota por un voto de la reforma constitucional que buscaba ampliar el plazo de detención de migrantes en situación irregular para facilitar su expulsión.

A ello se sumó la controversia por la adhesión de Chile al “Escudo de las Américas”, iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump. La decisión permitió que Boric reapareciera en la primera línea política junto a Michelle Bachelet, con quien pidió públicamente al Gobierno reconsiderar la incorporación del país a esa alianza.

Aunque los resultados no pueden atribuirse a un episodio específico, la medición recoge un mes en que el Ejecutivo debió defender su conducción en materias económicas, migratorias y de política exterior, mientras Boric recuperó presencia como voz opositora.

Michelle Bachelet también aumentó su visibilidad. Alcanzó un 5,9% de menciones positivas, pero ingresó simultáneamente al grupo de las diez figuras con más menciones negativas, con un 6,2%. Su evaluación neta quedó prácticamente equilibrada, con -0,3 puntos.

Vodanovic amplía su ventaja

Tomás Vodanovic aparece como el liderazgo con mejor desempeño relativo del mes. El alcalde de Maipú alcanzó un 13,4% de menciones positivas y apenas un 0,6% de negativas. Con ello obtuvo una evaluación neta de 12,8 puntos, la más alta entre las principales figuras analizadas.

Vodanovic concentra, además, la mitad de las menciones positivas dirigidas a autoridades locales y regionales. También encabeza el ranking de “liderazgos estrella”, categoría utilizada por Datavoz para identificar a las figuras que aparecen relacionadas con otras personas igualmente reconocidas.

“Su crecimiento coincide con una presencia pública centrada en asuntos territoriales. Durante el período de medición, el alcalde cuestionó la postergación del tramo soterrado del Tren Santiago–Melipilla y exigió explicaciones a EFE, junto con otras autoridades de las comunas afectadas. Este resultado demuestra que la gestión local continúa ofreciendo un espacio para construir liderazgos nacionales con una combinación poco habitual en el actual escenario político: alta visibilidad y bajo rechazo”, precisa Jorge Fábrega, socio director de Tendencias Sociales de Datavoz.

Un comité político con escasa presencia

La medición también deja al descubierto el bajo posicionamiento público del comité político del Gobierno. Mientras Kast concentra las menciones positivas y negativas, los ministros encargados de la conducción política aparecen muy por debajo de los integrantes del gabinete asociados a áreas sectoriales.

Claudio Alvarado, quien reúne las funciones de ministro del Interior y secretario general de Gobierno, registra un 1,6% de menciones positivas y un 1,5% de negativas. El ministro de la Segpres, José García Ruminot, no aparece entre los principales liderazgos mencionados.

En contraste, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, alcanza un 9,1% de menciones positivas; el titular de Hacienda, Jorge Quiroz, obtiene un 22,1% de menciones negativas; y el ministro de Seguridad, Martín Arrau, aparece entre los diez liderazgos más mencionados en ambas dimensiones.

El resultado sugiere una mayor exposición de los ministros vinculados con políticas y problemas concretos, pero una escasa presencia de las figuras encargadas de articular, explicar y defender políticamente el proyecto general del Ejecutivo.

La comparación con el Gobierno anterior es especialmente reveladora. En septiembre de 2025, cuando ejercía como vocera, Camila Vallejo obtenía un 5,1% de menciones positivas y un 7,6% de negativas. Un año después y fuera de La Moneda, mantiene prácticamente el mismo nivel de presencia, con un 5,1% de menciones positivas y un 6,8% de negativas. El actual vocero permanece lejos de esos registros.

Durante la administración de Boric, la vocería institucional regular le permitió a Vallejo fijar la posición del Ejecutivo y responder de manera permanente sobre la contingencia. El actual Gobierno optó por distribuir esa función entre ministros sectoriales y eliminó la rutina de una vocería semanal encabezada por una figura dedicada principalmente a esa tarea.

A ello se suma la doble función de Alvarado en Interior y Segegob. El diseño obliga al mismo ministro a coordinar el gabinete, relacionarse con los partidos, enfrentar las crisis y asumir la comunicación política del Gobierno. Las dificultades de esta fórmula han abierto cuestionamientos dentro del propio oficialismo y llamados a contar con un comité político más empoderado y una vocería exclusiva.

“Más que un gabinete simplemente técnico, lo que aparece es un Gobierno con escasa intermediación política. Los ministros sectoriales adquieren visibilidad cuando sus temas entran en la contingencia, pero el comité político no logra instalar rostros capaces de ordenar el debate y representar al conjunto del Ejecutivo. Cuando falta esa primera línea, los costos no se distribuyen: recaen directamente sobre el Presidente, mientras figuras opositoras como Boric y Camila Vallejo encuentran más espacio para conducir la conversación”, señala Paulina Valenzuela.

Jorge Quiroz representa con claridad el costo de esa exposición sectorial. El ministro de Hacienda aparece como el segundo liderazgo con mayor evaluación negativa, con un 22,1%, frente a un 4,5% de menciones positivas. Su saldo neto llega a -17,6 puntos.

Su resultado refleja la visibilidad alcanzada por la conducción económica del Gobierno en un período marcado por las dificultades en materia de crecimiento y empleo. Aunque Quiroz reingresó al grupo de los diez liderazgos positivos, esa valoración no compensa el rechazo que concentra.

Iván Poduje, en cambio, mantiene un balance favorable. El ministro de Vivienda obtuvo un 9,1% de menciones positivas y un 3,3% de negativas, con una evaluación neta de 5,8 puntos. Johannes Kaiser y Camila Vallejo cerraron septiembre con balances negativos de -2,9 y -1,7 puntos, respectivamente.

“Los resultados configuran un escenario con tres formas distintas de construir liderazgo. Kast lo ejerce desde la Presidencia y concentra la polarización; Boric recupera iniciativa desde la oposición y el debate nacional; y Vodanovic crece desde el territorio y la gestión cotidiana. Detrás de ellos, un gabinete con figuras sectoriales visibles, pero sin una primera línea política que logre compartir la conducción pública del Gobierno”, resalta Fábrega.

El Monitor de Liderazgos Políticos de Datavoz se aplicó entre el 16 y el 28 de septiembre de 2026 mediante 1.083 entrevistas web a personas mayores de 18 años. Se trata de un estudio cuantitativo no probabilístico, con ponderación posterior por región, sexo, edad, nivel educacional, grupo socioeconómico, tipo de vivienda y composición del hogar.

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