
¿La soledad depende de cuántas personas tenemos cerca o de cuan disponibles sentimos a nuestros vínculos? La discusión pública suele tratar la soledad como una condición relativamente visible: vivir sin compañía, pasar muchas horas sin otras personas o habitar un hogar unipersonal aparecen como señales directas. Bajo esa mirada, quien vive solo tendría mayores probabilidades de sentirse solo, mientras que compartir el hogar funcionaría como una protección frente a esa experiencia.
Los resultados del último GPS Ciudadano obligan a revisar esa asociación. Estar solo y sentirse solo no significan lo mismo. Algunas personas pasan buena parte de su tiempo sin compañía presencial y no reportan niveles altos de soledad. Otras viven con más personas y, pese a ello, manifiestan una fuerte sensación de vacío, rechazo o falta de apoyo.
Para explorar esta distinción, clasificamos a las personas encuestadas en cuatro grupos a partir del cruce entre dos variables. Por una parte, la composición del hogar, distinguiendo entre quienes viven solos y quienes viven con una o más personas. Por otro lado, a partir de preguntas sobre sensación de vacío, rechazo, existencia de redes de apoyo, personas de confianza y cercanía con otros, entre otros, se construyó un índice de soledad subjetiva cuyo proceso de construcción se puede revisar en anexos.
El cruce dio origen a cuatro perfiles: personas que viven solas y se sienten solas; personas que viven solas y no se sienten solas; personas que viven con otros y se sienten solas; y personas que viven con otros y no se sienten solas.
Ilustración 1 Pesos de perfiles

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La experiencia de estar solo no determina la percepción de sentirse solos
Los datos confirman una diferencia esperable: quienes viven solos pasan más tiempo sin compañía presencial. Entre las personas de hogares unipersonales que se sienten solas, un 68% señala haber pasado varias horas seguidas sin compañía todos o casi todos los días, o varias veces por semana. La cifra llega a 61% entre quienes viven solos, pero no se sienten solos. En los hogares multipersonales, esa exposición baja a 31% y 25%, respectivamente. Sin embargo, esta mayor exposición al tiempo sin compañía no se traduce automáticamente en sentirse solo. Los perfiles que se sienten solos alcanzan 70 puntos en el índice, tanto si viven solos como si viven con otras personas, mientras que quienes no se sienten solos registran 20 puntos en ambos tipos de hogar. Es decir, el índice efectivamente identifica si las personas se perciben o no solas; lo que el gráfico muestra es que esa percepción no queda explicada por la frecuencia de estar físicamente sin compañía. Por ejemplo, los unipersonales solos y los multipersonales solos presentan un nivel similar de soledad subjetiva, pero difieren ampliamente en la frecuencia con que pasan tiempo sin compañía. A la inversa, los unipersonales no solos pasan mucho más tiempo sin compañía que los multipersonales solos, aunque no reportan sentirse solos. Por eso, más que redundante, el cruce permite separar dos dimensiones distintas: la exposición material a estar solo y la vivencia subjetiva de sentirse solo.
Ilustración 2 Pensando en el último mes, ¿con qué frecuencia pasó varias horas seguidas sin compañía presencial de otras personas? La categoría “Pasa tiempo solo frecuente” viene de la recodificación de “Todos o casi todos los días” y “Varias veces a la semana”

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La soledad no depende solo de la cantidad de compañía
La diferencia entre los perfiles también se expresa en el grado de elección asociado al tiempo a solas. Estar sin compañía puede ser una decisión buscada, una circunstancia parcialmente escogida o una situación impuesta. Esa distinción cambia el sentido de la experiencia: retirarse momentánea y voluntariamente del mundo es diferente a quedar apartado de él.
Entre quienes viven con otros, pero se sienten solos, sólo 24,9% declara que esas ocasiones en que estuvieron sin compañía fueron principalmente por elección, siendo el valor más bajo de todos los perfiles, con diferencias que superan los 10 puntos para todos los grupos. En cambio, entre los multipersonales que no se sienten solos, 47,1% afirma haber escogido estar ese tiempo sin compañía de otras personas.
Ilustración 3 Durante el último mes, aquellas ocasiones en que estuvo sin compañía presencial de otras personas, ¿diría que ese tiempo fue principalmente…?

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Cuando estar solo también puede ser una experiencia positiva
La valoración del tiempo sin compañía introduce otro matiz. Incluso entre quienes se sienten solos, la soledad no aparece necesariamente como una experiencia negativa en sí misma. En el grupo unipersonal que se siente solo, 26,6% la describe como principalmente positiva y 67,8% como más positiva que negativa.
Algo similar ocurre entre quienes viven con otras personas y se sienten solos. Un 33,8% considera que estar sin compañía suele ser principalmente positivo y un 50,9% lo evalúa como más positivo que negativo. Solo una minoría lo vive de manera abiertamente desfavorable.
La incomodidad, entonces, no proviene simplemente de la ausencia física de otros.
Ilustración 4 En general, para usted estar sin compañía suele ser una experiencia…

Cuando la compañía también se busca a distancia
Esa diferencia también aparece en la forma de buscar compañía mediante dispositivos. Entre quienes viven con otras personas, 10,1% de quienes se sienten solos usa frecuentemente redes sociales o mensajería con el propósito principal de sentirse acompañado, frente a 5,9% entre quienes no se sienten solos. Entre quienes viven solos, el contraste más marcado aparece en el audio: 21,0% de quienes se sienten solos escucha frecuentemente música, radio o podcasts buscando compañía, frente a 1,1% entre quienes no se sienten solos.
El factor diferenciador está en la calidad de los vínculos
El verdadero factor diferenciador aparece en los indicadores relacionales. La sensación de rechazo bordea el 44,4% entre unipersonales que se sienten solos y el 41% entre multipersonales que se sienten solos, frente a apenas 3,3% y 3,2% en los perfiles que no se sienten solos. La carencia de red de apoyo llega a 81,8% y 86,5% entre quienes sí reportan soledad, mientras cae a 16,6% y 12,5% entre quienes no la reportan. Y la ausencia de personas de confianza alcanza 87,1% y 92,8% en los perfiles que se sienten solos, contra 31,1% y 37,3% en los que no se sienten solos.
Ilustración 5 A continuación encontrará algunas afirmaciones sobre sus relaciones personales y cómo se siente respecto de ellas. Por favor, indique en qué medida cada afirmación describe su situación actual (Corresponde al porcentaje de casos con valor 1, según la puntuación dicotomizada que se describe en anexos)

n = 1.567. Los ítems que estaban en sentido contrario fueron invertidos, tanto en sus escalas como fraseos, para representarlos en este gráfico.
Estos datos sugieren que la soledad subjetiva parece estar menos asociada a la cantidad de compañía disponible en un momento determinado que a la expectativa de contar con relaciones confiables. Esta distinción permite comprender por qué una persona puede compartir diariamente con familiares, compañeros de trabajo o integrantes de su hogar y, de todas maneras, sentirse aislada. También explica el caso contrario. Quien vive solo puede mantener amistades estrechas, relaciones familiares activas o vínculos comunitarios que no requieren convivencia para operar como una fuente efectiva de compañía.
Algunos hallazgos finales
Los resultados permiten sostener una hipótesis: sentirse solo es menos una medida de compañía física que una medida de conexión disponible. Una persona puede vivir sola y no sentirse sola si dispone de vínculos confiables; otra puede compartir hogar y, aun así, experimentar una carencia relacional intensa. Esta diferencia puede tener consecuencias para la forma en que se aborda el problema. Por eso, el debate no debiera concentrarse en cuántas personas viven solas, sino en qué tan presentes, confiables y recíprocas son sus redes.
Anexo. Construcción de tipología.
Los 6 ítems aplicados fueron:
| Nº | Versión española | Dim. | Inv. | |
| 1 | Experimento una sensación general de vacío. | Emocional | ||
| 2 | Echo de menos tener gente a mi alrededor. | Emocional | ||
| 3 | Frecuentemente me siento rechazado/a. | Emocional | ||
| 4 | Hay suficientes personas a las que puedo recurrir en caso de problemas. | Social | R | |
| 5 | Hay muchas personas en las que puedo confiar plenamente. | Social | R | |
| 6 | Hay suficientes personas con las que me siento cercano/a. | Social | R | |
| Alternativas de respuesta y puntuación: 3 niveles: Sí – Más o menos – No.
Puntuación dicotomizada: Ítems 1–3 (emocionales, negativos): «Sí» o «Más o menos» = 1 punto; «No» = 0. Ítems 4–6 (sociales, positivos): «No» o «Más o menos» = 1 punto; «Sí» = 0. Evaluación psicométrica: Se realizó un análisis de confiabilidad, factoriales exploratorios y confirmatorios para evaluar consistencia de la escala. Construcción de índice: Se calculo un promedio a nivel de encuestado usando las puntuaciones dicotomizadas, obteniendo una variable continua de rango 0-6, que se normalizó mediante estrategia min-max. Dicotomización del índice: El índice normalizado fue dicotomizado usando como puntaje de corte el 0.5, generando dos grupos. Construcción de tipología de 4 grupos: La tipología de 4 grupos (Unipersonal se siente solo/a, Unipersonal no se siente solo/a, Multipersonal se siente solo/a, Multipersonal no se siente solo/a) surge del cruce entre la composición del hogar (recodificada en dos grupos: Hogar unipersonal o multipersonal) y el índice dicotomizado. |
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Ficha técnica
- Diseño de investigación: Estudio cuantitativo no probabilístico. Encuesta online vía correo electrónico
- Universo: Personas de 18 años y más que poseen un correo electrónico.
- Marco muestral: Base de datos de aproximadamente 700.000 de correos electrónicos de personas que habitan en el territorio chileno.
- Muestra: 1595 entrevistas web.
- Ponderación: Ajuste post-encuesta considerando Región, Sexo, Edad, Nivel educacional, GSE, Tipo de vivienda y Cantidad de miembros del hogar (Hogares unipersonales). Los parámetros poblacionales de Región, Sexo y Edad fueron obtenidos las proyecciones de población para el 2026 realizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Los parámetros de nivel educacional, GSE y Tipo de vivienda provienen de la base de datos de encuesta CASEN 2022, utilizando el factor de expansión regional. El parámetro de hogares unipersonales utilizado proviene del CENSO 2024.
- Tasas de contacto: 1% (corresponde a la proporción de correos abiertos respecto de los enviados)
- Tasa de respuesta: 7% (corresponde a la proporción de encuestas respondidas sobre el total de correos abiertos)
- Método de muestreo: Muestreo aleatorio simple sobre marco muestral disponible.
- Periodo de terreno: 23 de junio al 02 de julio de 2026.



